dos días. dos pibas. doble diversión (?).
No se trata de eso, se trata de que sos mi dueña, sos mi amiga, mi mejor amiga, pero en este momento no se te canta el orto entenderlo, y eso me pone violenta. Y no te das cuenta que es pinar con vos o con nadie, y no te das cuenta que aunque seas mi mejor amiga, a veces quiero estar sola, hacer otras cosas, y no se trata de tu compañia, se trata de otra cosa, se trata de estudiar, hacer trabajos, o siemplemente querer dormir, se trata de boludeces, o no son boludeces, es lo que me pasa. Y si bueno, vos queres que se cumpla tu prediccion de que no nos vamos a querer ver mas porque nos vamos a poner cara de orto cuando nos veamos, no te preocupes que eso va a ocurrir, si es lo que realmente queremos, y si no, no, pero esta discucion es de nunca acabar, entramos en este ciclo desde hace 5 años, es asi y punto, lo tomamos o lo dejamos, y hasta ahora lo estuvimos tomando. ( estas palabras dejaron de tener sentido cuando las termine de escribir)
LA MODA COMO MEDIO DE EXPRESIÓN
Como lo afirman algunos teóricos de la moda, la síntesis entre vestido y comportamiento
ha sido el primer, o por lo menos uno de los primeros lenguajes que hemos utilizado
los seres humanos para comunicarnos. Antes de que dos personas se presenten,
pueden comenzar a conocer su sexo, edad, procedencia, gustos, deseos, etcétera; todo
con base en la indumentaria.
La indumentaria, junto con el comportamiento, va más allá de las telas; incluye peinados,
joyas, maquillajes, adornos corporales y otros complementos. Por eso es que a
decir de Lurie, “elegir ropa, en una tienda o en casa es definirnos y describirnos a nosotros
mismos”.
Claro que esta descripción debe considerar las circunstancias, pues el vestido y el
comportamiento tendrán significado con base en un tiempo y espacio determinado. Esto
se puede mostrar con la Ley de Laver, que nos explica cómo será percibida una persona
que utiliza cierto tipo de ropa de acuerdo a cada época; por ejemplo: una indumentaria
10 años antes de su tiempo será indecente, 5 años, desvergonzada, 1 año, atrevida; el
punto medio será actual y a partir de éste, 1 año después, pasada, 20 años, ridícula, 50
años, pintoresca, 100 años, romántica y 150 años, preciosa8.
En resumen, la vestimenta, junto con la mímica y una serie de comportamientos corporales
nos comunica por medio de un conjunto de códigos debidamente jerarquizado y
reconocible para el resto de nuestra sociedad. Como enfatiza Pepa Ortiz, “la moda está
basada en un auténtico lenguaje del que se sirven tanto los creadores –para informar,
para comunicar– como los espectadores y usuarios, testigos y receptores del mensaje.
Un código cargado de significados, que aumenta considerablemente la función de la
moda como lenguaje comunicador, ya que aúna creatividad, comunicación y marketing”
No obstante, además de evaluar la indumentaria como modo de descripción y simple
comunicación, debe entenderse como un modo de intención. Como lo dice Lurie, llevamos
ropa “para que vivir y trabajar nos resulte más fácil y cómodo, para proclamar (o
disfrazar) identidades y atraer la atención erótica”10; en otras palabras, utilizamos la
moda para manipular o seducir. Y si bien es cierto que la moda puede esconder una amplia
cantidad de buenas intenciones, el riesgo es que se enfoque para alcanzar fines
egoístas que atenten contra el bien común de la sociedad en su conjunto.
De este modo, la última posibilidad que debemos reflexionar, es que la moda mediante
la indumentaria, al igual que cualquier lengua, “es capaz de transmitir información,
pero se puede usar también para transmitir desinformación. Se puede mentir en el
lenguaje de la moda igual que podemos hacerlo en inglés, francés o latín, y este tipo de
engaño tiene la ventaja de que por lo general no se nos puede acusar de que sea deliberado”
En algún momento podemos vestir y comportarnos de tal modo que nuestra intención
sea incitar sexualmente a una persona, pero en el instante que nos sea inconveniente
continuar con dicha intención, podemos negarlo con palabras, enfrentando la
realidad del vestido y el comportamiento contra el mensaje absoluto del vocabulario;
esto generará una confusión que nos ayudará a mentir y en última instancia, utilizar la
indumentaria para manipular la verdad.
MÁS ALLÁ DEL VESTIDO
LA MODA COMO MEDIO DE EXPRESIÓN Y CAMBIO SOCIAL
La moda generalmente ha sido entendida como un “modo o costumbre que está en
boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y
adornos”, sin embargo, en la actualidad podemos ver que si bien es cierto que el vestido
sigue siendo el principal vehículo de expresión de la moda, es sólo eso, un medio que
abandera una tendencia que ha sobrepasado los límites de las pasarelas y se ha convertido
en un medio de expresión y de comunicación social que impacta en los comportamientos
y las relaciones humanas.
Cómo afirma Barthes, “al pasar a la comunicación escrita, la moda se convierte en un
objeto cultural autónomo, dotado de una nueva estructura original y, probablemente, de
una nueva finalidad; las funciones sociales que normalmente se reconocen a la moda
vestimentaria quedan sustituidas o se les añaden otras funciones, análogas a las de toda
la literatura y que podemos sintetizar en una palabra diciendo que, a través de la lengua
que desde entonces la asume, la moda se convierte en relato”.
Según la teoría mencionada, la moda escrita hace significar la tela, es decir, no es lo
mismo la moda en su acepción de diseño, a la moda fusionada con el cuerpo, los movimientos
y los gestos de las personas que la portan. Así, dado que “la moda es en su totalidad
sistema de signos, las variaciones de significado retórico corresponden a variaciones
del público”. Incluso, Barthes hace la distinción entre vestuario e indumentaria,
explicando que el segundo “se refiere a una especie de texto sin fin, en el que se debe
aprender a delimitar unidades significativas… pues la prenda en sí, salvo casos de excentricidad
fragrante, no significa nada”.
Por otra parte, la moda, además de posicionarse como un medio de comunicación,
tiene su origen en la propia naturaleza humana que tiene la capacidad de conocer, valorar
y atribuir cualidades a los objetos de su elección. Como nos dice Petra M. Pérez,
“cuando el hombre utiliza por primera vez el vestido, no sólo lo hace para cumplir la
función de sobrevivir a las inclemencias del tiempo, sino como medio de distinción y
adorno para satisfacer una necesidad estética, que existe simultáneamente a la anterior y
que no está condicionada individualmente, sino que se resuelve en el marco de las relaciones
sociales con otros seres humanos que están estandarizadas, reguladas y normadas”
De esto se deriva que la estructura de la moda tenga un carácter cambiante y normativo,
cuyos contenidos pertenecen a cada época y desaparecen con ésta, pero que el
comportamiento de moda como tal no se considera un fenómeno igualmente cambiante.
Así, la moda se convierte en una norma convencional con su propia ley, en un modo de
comportamiento que trasciende al vestido para impactar en la cultura y la sociedad.
SE BUSCA INTENCIÓN.
SE BUSCA SOLUCIÓN.
SE BUSCA.
¿LA BUSCAN?
BUSQUENLA.
NO, QUE LA BUSQUE, QUE LA BUSQUEN.
15 14 13
algo se me perdió
12 11 10
y no puedo encontrarlo,no
9 8 7
que alguien lo traiga por favor
6 5 4
el tiempo se acaba y no.
3 2 1
de brazos cruzados estoy
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